Colegiado Nº 952 del Colegio Oficial de Fisioterapeutas de Canarias   |   Socio Nº 9007 de la Asociación Española de Fisioterapeutas

La Mesoterapia

Por definición el atleta o deportista es un ser sano y desde la Antigua Grecia las virtudes del deporte han sido destacadas y revalorizadas.
El “deporte” es un medio para una mejor calidad de vida.  Su práctica depende del gusto, del esfuerzo, de superarse día a día y de mejorar metas.  En estos mismos objetivos, puede pasar algo similar que a auto de carrera.  Una mínima falla pude aminorar la marcha, detenerse y perder el lugar que le corresponde.

Un deportista mal entrenado o mal controlado, y muchas veces sobre exigido por su propio mérito, permanecen siempre expuestos a accidentes lógicos del deporte realizado (ejemplo una caída) quedando a merced de problemas musculares, tendinosos o articulares lo cual lo convierte en vulnerable.  Generalmente, en la patología deportiva, cuando se produce una lesión muscular, tendinosa o articular, después de la lesión aparece un edema o hematoma.

Una vez constituido el hematoma, lo sigue una segunda fase llamada la reabsorción  Su duración varía según la gravedad y la extensión de la lesión.  Dentro de las primeras horas se coloca hielo y a partir de las 24 horas el tratamiento con calor.

La mesoterapia (mini puntaciones locales) encuentra en la medicina deportiva condiciones ideales para actuar a nivel de las diferentes lesiones.
La curación de una lesión articular o muscular depende de la evolución del hematoma que se haya formado.  Este concepto es fundamental en la patología deportiva.  Si el hematoma se absorbe rápida y completamente, la cicatrización será excelente y podrán evitarse todas las complicaciones, recaídas, etc.

Es lógico pensar que una buena microcircualción asegura una buena circulación y consiguientemente un buen drenaje, mejoraría el estado del tejido muscular o del tendinoso.
La MESOTERAPIA permite obtener esta acción vascular también colabora con la absorción del hematoma si es muy profundo.  En la mesoterapia se puede utilizar antiedematosas, con mucha efectividad.  Algunas actividades deportivas generan una desarmonía corporal porque requieren del uso continuo de un  mismo elemento del aparato locomotor, estos pueden producir “microtraumatismos” y pueden entrañar afecciones crónicas y verdaderas atletopatías.

A veces, el deportista en su afán de progresar, se sobre exige y por más que la actividad física favorece la circulación sanguínea no es suficiente.  Es de ahí donde interviene la mesoterapia para actuar favorablemente sobre la microcirculación en ciertas patologías músculotendinosas. 
A veces la combinación del deportista, no realiza el descanso necesario indicado para una lesión.  Un deportista lesionado puede volver a su actividad deportiva suavemente y progresivamente con los exámenes complementarios (tomografías, ecografías a veces indicadas resonancias magnéticas, etc.) y con el criterio médico que asegurará su recuperación ya está asegurada para “no” volver a la lesión original y producir una recaída.

 

Generalidades de la Mesoterapia

La Mesoterapia es una técnica mediante la cual se inyecta por vía intradérmica una mezcla de medicamentos con el objetivo de producir efectos locales, ya sea antiinflamatorios o analgésicos.

La eficacia de la mesoterapia depende del nivel de profundidad de la inyección (en relación con los compartimentos a donde llega el medicamento) y de la fragmentación de la dosis (mejores efectos de múltiples tratamientos con la dosis dividida).


Usos

La técnica de la mesoterapia se puede usar con distintos propósitos, sobre todo en estados dolorosos agudos y crónicos, y por tanto es ideal para el tratamiento de lesiones deportivas. Ayuda a una recuperación rápida y permite reasumir la actividad física en forma temprana.

Con respecto a la medicina deportiva, la mesoterapia está indicada para el tratamiento de tendinopatías, esguinces leves o moderados, elongaciones musculares, contusiones moderadas, retracciones cápsulo-tendino-musculares medias, sufrimiento mecánico de nervios periféricos y tendones, sufrimientos articulares plurifocales de articulaciones periféricas, sufrimientos degenerativos mecánicos del raquis, algias, molestias postoperatorias, así como ayudante de la rehabilitación funcional y la fisioterapia.

No se debe usar mesoterapia en condiciones en las cuales el tratamiento de primera línea es cirugía, tampoco en fracturas, luxaciones, lesiones neurológicas o patologías meniscales.

Por su parte, Ordiz y colaboradores decidieron llevar a cabo un estudio clínico para evaluar la eficacia y tolerabilidad de la mesoterapia antiho-motóxica en el tratamiento de deportistas con lesiones de partes blandas, con tal fín evaluaron las historias clínicas de deportistas con diversas lesiones osteomusculares que habían estado en tratamiento con mesoterapia y evaluaron la eficacia, así como la tolerabilidad de la terapia.

Principales resultados de este estudio:

 

Pacientes y métodos

Se seleccionaron los datos de 138 deportistas con 158 lesiones (edad: entre 20 y 33 años). Los pacientes fueron evaluados en consulta clínica y se encontraron las siguientes lesiones: tendinitis (90 casos), esguinces (14 casos), lesiones capsulares (14 casos), periostitis y síndromes compartimentales (8 casos), bursitis (8 casos) y lesiones musculares (26 casos). 

 

Diagnóstico y Cronología de las Lesiones:

   Diagnóstico Cantidad Agudas Crónicas
Tendinitis 90 3 87
Esguinces 14 13 1
Lessiones capsulares 12 2 10

Periostitis y síndromes compartimentales

8 2 6
Bursitis 8 4 4
Lesiones musculares 26 10 16

Totales 158 34 124


En todos los pacientes se realizó mesoterapia usando una combinación de los medicamentos homeopáticos antihomotóxicos Traumeel® S y Zeel® T (1 ampolla de cada uno) y se agregó una ampolla de Spascupreel® en caso de lesiones musculares.

Para la técnica de mesoterapia estricta se realizaron, en promedio, 10 inyecciones intradérmicas (generalmente a menos de 4 mm de profundidad). La otra técnica que se usó fue la mesoinfíltración con inyecciones subdérmicas en puntos dolorosos.
Con tal fin, 67 pacientes fueron tratados 1 vez por semana y 91 pacientes, 2 veces por semana.

La eficacia del tratamiento se evaluó en 4 categorías así: curación, mejoría manifiesta, mejoría ligera, ausencia de mejoría.

 

Resultados

Los autores reportan una tasa de curación de 71.5% en 113 pacientes (89 lesiones crónicas y 24 agudas). La mejoría manifiesta se presentó en el 16,4% en 26 casos (18 lesiones crónicos y 8 agudas).

 

Resultados del Tratamiento en 158 tratadas:

   Lesiones Curación

Mejoría
manifiesta

Mejoría
leve

Sin
mejoría

Crónicas (n / %) 89 / 56,3 18 / 11,4 10 / 6,3 6 / 3,8
Agudas (n / %) 24 / 15,2 8 / 5,1 3 / 1,9 0 / 0

Totales 113 / 71,5 26 / 16,5 13 / 8,2 6 / 3,8


Las lesiones que mejor respondieron al tratamiento fueron epicondilitis, epitrocleitis y lesiones del manguito de los rotadores. El resultado del tratamiento no fue influenciado por la técnica usada ni por el número se sesiones empleadas, pero sí se observó mejor tolerancia para las inyecciones peritendinosas.

 

Conclusiones y recomendaciones

Los resultados de este estudio muestran que el uso de medicamentos homeopáticos (Traumeel S, Zeel T y Spascupreel), mediante técnica de mesoterapia, es una buena alternativa para el manejo de lesiones osteomusculares en deportistas, tanto para el caso de lesiones agudas como crónicas.

Este tipo de tratamiento logra altas tasas de eficacia y es bien tolerado por la mayoría de los atletas. La única reacción adversa leve que se presentó fue la presencia de discretos hematomas. La mayoría de los pacientes reportaron disminución del dolor desde la primera sesión y el 81% (n = 113) presentó curación al cabo de cuatro o menos semanas de tratamiento.


Basados en su experiencia clínica, los autores recomiendan que el tratamiento con mesoterapia y medicamentos antihomotóxicos sea usado en lesiones deportivas con una frecuencia media de dos sesiones por semana. En la mayoría de los casos se observará mejoría clara desde la primera semana, además el tratamiento es seguro y bien tolerado por los pacientes.

 

Referencias:
Ordizi, Egocheaga J, del Valle M, Escuela de Medicina de la Educación Física y el Deporte, Medicina Biológica, 2002(2):43-46

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